El alto riesgo de continuar siendo una persona natural y no empresa familiar

Con frecuencia he sido testigo de líderes o emprendedores que decidieron iniciar sus actividades por medio múltiples iniciativas o necesidades del mercado; siendo desde un inicio una persona natural. Con el paso de los años se han mantenido en dicha estructura, pero en la práctica realizan su trabajo con su rama familiar. Esto genera muchas inquietudes sobre qué se espera en un negocio familiar.

Algunas de las razones por las cuales ellos eligieron iniciar su iniciativa como persona natural son:

  1. Quiero analizar cómo me va en los primeros años.
  2. No tengo a nadie que me apoye.
  3. Es menos complicado y mucho más rápido.
  4. No quiero que me controlen los organismos gubernamentales.
  5. Emprender con la familia es un problema y con los amigos, peor.
  6. Yo soy el corazón del negocio, nadie más.

Por otro lado, es importante compartirles que seguir siendo una persona natural implica muchas desventajas que comprometen su legado y todo el esfuerzo que se ha realizado.

Estas desventajas las centro en los siguientes puntos:

  1. Limitaciones en perdurar en el tiempo. Siendo una persona natural, tu actividad fenecería en caso de fallecimiento. Absolutamente toda tu operación estaría estancada al menos entre uno y dos meses como mínimo. En retrospectiva, ¿Qué pasaría si el fundador llegase a fallecer?:

 

  1. No podrá facturar con el registro del contribuyente siendo persona natural, puesto que no estaría legalmente permitido. En ese momento, la familia buscará reemplazar por otra persona que ayude a la facturación. Esta otra persona natural o recién iniciarían el proceso de constitución de una empresa.

 

  1. Los colaboradores entrarán en un escenario incierto, pues solo quedaría liquidarlos y sería un proceso más difícil. La familia buscará a algunos de ellos y a otros los dejará ir. No obstante, sin lugar a duda, la familia afrontaría glosas o deudas en relación con el seguro social causando grandes problemas económicos para la siguiente generación.

 

  1. Con relación a las instituciones financieras, las cuentas se bloquearían y algunos préstamos o créditos sin seguro de desgravamen ocasionarían un inconveniente, pues la herencia incluye pasivos. Lo anterior sin contar con que, siendo persona natural, al llegar a una edad avanzada los bancos ponen restricciones por el nivel de riesgo que representa.

 

  1. Adicionalmente, con la marca siendo este un activo intangible, en la mayoría de los casos, tiene su vida útil hasta la muerte de su fundador como persona natural. La marca personal dificulta a veces el crecimiento en los negocios sino se le da un manejo correcto. Pregúntate:

 

  • ¿Es mejor cerrar negocios con el fundador o con la empresa?
  • ¿Tiene sentido una marca personal, producto o empresarial?

 

Seguramente muchos de los clientes han generado una estrecha relación con la persona que ejerce su actividad bajo la estructura de una persona natural. En este último, a valorización de la marca es riesgosa. Por tanto, en caso de tu fallecimiento, la marca pasaría a los herederos y posiblemente ellos no se pongan de acuerdo en su uso.

  1. Por otro lado, en el tema de proveedores se requerirá iniciar el proceso de calificación. Posiblemente, pierdas relacionamiento y en ese sentido algunas ventajas por políticas internas de aquellos proveedores.

 

  1. Asimismo, se limitaría el crecimiento sostenible, puesto que existiría la dependencia excesiva del fundador teniendo limitaciones en incrementar su negocio en comparación de una empresa de estructura familiar.

 

 

  1. La complejidad en el tema de la sucesión en la dirección de la empresa no permitirá tener un sucesor que ejerza la representación legal, ya que la naturaleza de una persona natural fenecería con la muerte del fundador.

 

  1. Además, los impuestos a la herencia con una fecha máxima para pagar son seis meses. Además, la pugna entre los familiares por los resentimientos que se deriven de la herencia y hasta que se pongan de acuerdo la forma de repartirse y el pago, no permitirá tener un tiempo de maniobra puesto que la carga emocional en la mayoría de los casos es muy alta.

 

  1. La segunda desventaja sería la limitación de perdurar en el tiempo, más allá de las personas, ya que siendo una persona natural culminaría tras la muerte del fundador o su cierre de actividad.

 

  1. Finalmente, la tercera desventaja, es la dependencia excesiva de la voluntad del fundador, pudiendo generar un efecto colateral si existiera un resentimiento, descuerdo, divorcio, conflictos, entre otros, bajo un ámbito sentimental sin control. Es decir, sería mucho más fácil que el castillo de naipe se caiga en comparación de una empresa familiar protegida.

 

Finalmente, en mi opinión, la figura de persona natural deberían eliminarla, puesto que que nuestra economía necesita es generar empresas familiares sostenibles.

 

El verdadero valor de una empresa familiar no está en el volumen de facturación sino en el número de generaciones. Si todavía generas negocios siendo una persona natural, es necesario analizar que el nivel de riesgo es muy alto.

 

Si quieres trabajar con tu familia, reflexiona el deseo de perdurar en el tiempo para generar una continuidad en tu negocio. Que las fallas o malas decisiones de los fundadores no definan el futuro de la siguiente generación.

 

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