ICC Family Business

Día Internacional de las Empresas Familiares

En medio de distintos cambios y a ritmo vertiginoso, el mundo celebra hoy cinco de octubre, un aniversario más de las empresas familiares. A lo largo de la historia, esta tipología de empresas, ha evolucionado afrontando distintos cambios en sus sistemas: empresa y familia, tales como: órdenes sociales, económicos, jurídicos, culturales pero sobretodo tecnológicos; siendo plausible, que a pesar de todo esto y más, siguen representando mayoritariamente en el mundo entero, ejerciendo su rol y su dinamismo, como una importante fuente de empleo, valor y resistencia. Dignas de admirar a pesar de la complejidad existente, en su administración.

Tal vez si aprendemos todos a reflexionar más, sobre la forma en que medimos a una empresa familiar aprenderemos a darle valor a lo que realmente tiene valor. Las empresas familiares no se deben medir por su patrimonio ni por el número de colaboradores peor aún, por su volumen de facturación, sino por el contrario, deben medirse por el número de generaciones: primera generación, segunda generación, tercera generación, etc., en pocas palabras, por su capacidad ineludible de trascender.

A causa de la falta de administradores especializados en dirección de empresas familiares y, el considerar que se puede administrar una empresa familiar como una no familiar, es lo que provoca que solo tres de cada diez empresas familiares pasen a la siguiente generación. Las entidades gubernamentales que incluye entes de control sobre las empresas y además, los responsables del sistema educativo, deben implantar un cambio de fondo, debido a que están cometiendo una miopía del marketing es decir, se están enfrascando más en el producto y no en la necesidad ¿Por qué en un país que existe un 85% de empresas familiares aproximadamente, no se ha creado la carrera de Administración de Empresas Familiares? Por el contrario, se ha venido cometiendo un enorme error en creer que los problemas de una empresa familiar, son otros.

Expertos internacionales en esta rama, detallan que algunos problemas de las empresas familiares son: el solapamiento entre los familiares, inmunidad, confusión de sus finanzas, desorden, un paquete lleno de emociones, entre otros, que en retrospectiva a mi juicio profesional, no son más que características y síntomas de la falta de conocimiento sobre una administración efectiva de estas empresas. Quizás ya es tiempo de reconocer que no existen empresas familiares perfectas y parte de nuestra sabiduría es aceptar las imperfecciones propias que nos da la naturaleza. En concreto, en términos de analogía tal vez ya sea tiempo de reconocer que “el problema de un pescado no está en el que tenga muchas espinas o que no pueda respirar tanto tiempo fuera del agua” sino por el contrario, aceptar su propia naturaleza y ver a las empresas familiares de una forma distinta.

Por otra parte, la educación del emprendimiento ha estado congelada en estos últimos diez años enfocándose a una forma de emprender individualista y basándose al uso de una sola herramienta, que es un plan de negocios; cuando esa forma de pensar debería estar obsoleta. Por el contrario, la nueva era del emprendimiento se enfocará hacia una tendencia del emprendimiento familiar basado en que el mayor activo de una empresa familiar, es la familia y su unidad. Si aprendemos a dirigir esa visión, aprenderemos a construir empresas familiares más fuertes y longevas y en consecuencia, la economía de un país mejorará notablemente.

Tal como señala la Carta de los Derechos de la Familia en su preámbulo, literal H.- “la experiencia de diferentes culturas a través de la historia ha mostrado la necesidad que tiene la sociedad de reconocer y defender la institución de la familia”. Dicho de otro modo, no podemos claudicar ante las crisis familiares y la alta tasa de divorcios que ha venido incrementándose a lo largo de los últimos años. La falta de comunicación, de compromiso, de valores, de visión compartida, de liderazgo altruista, de aprender a cooperar y a no competir y, hasta de la pérdida de la propia fe, entre otros, ha provocado grandes cambios sobre la conceptualización de la familia y en consecuencia a las empresas familiares.

Por ser un día tan especial, quiero compartir parte de mi visión a futuro sobre las empresas familiares. En los próximos años se hablará de plan de la empresa familiar reemplazando al plan de negocio tradicional, se hablará de planificación testamentaria con mensajes póstumos basado en hologramas en 3D aplicándola como parte de un proceso de sucesión vital; así mismo, se hablará de Zen Family Business y se creará una nomenclatura de la Empresa Familiar 1.1.1 que cada uno de los números representará: a la familia, propiedad y a su administración, como parte de subcategorías que permitirán ubicar distintivos entre otras, se creará secretarías de la empresa familiar, se hablará de empresas familiares más holísticas, de protocolo familiar 3.0, se creará el libro de democracia de la empresa familiar y se hablará de empowerment council o empoderamiento del consejo dejando atrás la terminología de los órganos de gobierno.

Finalmente, envío este mensaje ya que todos somos responsables de resguardar el valioso tesoro que es, la unidad familiar y absolutamente todos, somos capaces de asumir el reto del relevo generacional construyendo un puente hacia las siguientes generaciones que garanticen el bienestar familiar. No pierdan la esperanza, porque a la final, el hijo prodigo siempre regresa. Ninguna familia unida deberá temer ante cualquier crisis porque el cooperativismo ha resuelto todas las crisis en el mundo y porque la fuente inmensurable del verdadero progreso se encuentra en la familia. Hoy es un buen motivo para reflexionar ¿qué nos limita emprender con nuestra familia? ¿Qué nos impide volver a comenzar cuando una empresa familiar ha caído? ¿Y qué tipo de legado queremos dejar a nuestras próximas generaciones? En honor a todas las empresas familiares caídas en el mundo entero, no pierdan la fe de volver a crear una nueva, puesto que en su filosofía tienen la capacidad de inducir un verdadero cambio. Un muy feliz día internacional a todas las empresas familiares.

Arturo Rivadeneira, MDEF.
Consultor en Dirección de Empresas Familiares
Presidente & Fundador de Fambusiness

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